lunes, 2 de marzo de 2026


APUNTES DE HISTORIA DE ESPAÑA RV2013(*)

El libro El zorro rojo que publicaba el historiador británico Paul Preston sobre la figura de Santiago Carrillo(1915-2012) nos presenta un político poco leal y honesto a pesar de su inteligencia, capacidad oratoria y de trabajo. Tras su estancia en Rusia (Preston sospecha que fue reclutado por el KGB) ingresa en el PCE y es nombrado consejero de Orden Público cuando se produjeron los asesinatos de Paracuellos. Según Preston en el exilio dirigió el partido de forma autoritaria y en la línea estalinista hasta la muerte de Stalin en 1953. Realizaría purgas en el partido utilizando brutales técnicas de interrogatorio a quienes podían hacerle sombra. En la transición fue pragmático, hasta el punto de aceptar la monarquía, pero su forma de dirigir el partido provocó su expulsión en 1985. Antonio Elorza en el artículo Carrillo, algo más que ambición y traición realizaba  una crítica al trabajo de Preston. En principio consideraba  que en el libro existen lagunas sobre la situación dentro del PCE en la primera mitad de los ochenta. Señalaba que ignora que el propio Carrillo escribió que "su eurocomunismo no procedía de Gramsci  o de Togliatti, sino de la recomendación de Stalin a Largo Caballero en diciembre del 36, a favor de una vía parlamentaria al socialismo en España". Consideraba incorrecta, por lo tanto, la imagen de un Santiago Carillo oportunista que se convierte en demócrata en 1975 por conveniencia. Desde el manifiesto por la reconciliación nacional en 1956 "la nueva divisoria sería entre demócratas y franquistas". Respecto a las traiciones, no traicionó a Largo Caballero ni a su padre. En relación al primero lo que ocurrió es que comprendió que "la bolchevización del PSOE era imposible" y respecto a su padre Wenceslao no hay traición sino denuncia de su implicación en el golpe de Casado.

En el artículo El mito de la transición consensuada el catedrático de sociología Ignacio Sotelo sostenía que el cambio político fue impuesto por el régimen a la oposición. El sector reformista del régimen consiguió que las  cortes franquistas aprobaran la Ley para la Reforma Política gracias a la cual se transicionaba a una monarquía parlamentaria con dos cámaras elegidas por sufragio universal como la única forma de evitar disolver las instituciones franquistas. Fue impuesta sin acuerdo de la oposición que optó por la abstención en el referéndum de 1976. Para concurrir a las elecciones ningún partido podía declararse republicano. Los partidos políticos se crearon desde arriba sin funcionamiento democrático. La ley electoral impuesta por Adolfo Suárez para favorecer la mayoría absoluta de la UCD (que no consiguió) supuso listas cerradas y un sistema proporcional con correcciones que favorecía las provincias menos pobladas y voto más conservador. En la elaboración de la Constitución hubo consenso pero 2 presiones: el ejército y el miedo a una nueva guerra civil.

Abu Abdalla Mohamed XI, conocido como Boabdil, fue el último rey de la dinastía nazarí (22 monarcas) que reinó Granada desde 1237 hasta 1492. Al cementerio musulmán de Mondújar trasladó este rey los restos de sus antepasados  al abandonar Granada (sus sepulturas permanecen actualmente bajo el asfalto). Tras un año en Las Alpujarras al morir su mujer Morayma se traslada con su corte a Fez donde moriría en 1533. Un equipo liderado por el forense Francisco Etxeberría quería cotejar los restos de ADN  encontrados de dos cuerpos en un templete junto a la Bab Sharia (Puerta de la Justicia) de la medina de Fez , como el historiador Al Maqqari señaló hace más de 400 años, con los descendientes de su hermana que permaneció en España. Además de Boabdil podría estar el santón Sidi Bel Kassem. Hasta la fecha no tengo noticias de que consiguieran el permiso para llevar a término el estudio.

(*) Recogidas de la prensa en 2013.

Portada realizada por Guy Cuervo.

                                               
APUNTES SOBRE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA RV2013*

Publicaba Javier Reverte la novela El tiempo de los héroes cuyo protagonista fue el único jefe de milicias que llegó a general en la República Española. En un artículo nos contaba que se llamaba Juan Guilloto Ruiz, pero su nombre del periodo de la clandestinidad Juan Modesto (1906-1969) es con el que fue conocido. Nació en El puerto de Santa María y solo pudo estudiar hasta los 11 años. A los 24 años se afilia al PCE y después de pasar un año en Moscú es elegido para dirigir las Milicias Obreras y Campesinas en 1935. Tras su participación en la toma del cuartel de la montaña funda con Líster (del que no tenía buena opinión por su crueldad) y otros comunistas el Quinto Regimiento. Combatió en el Jarama como comandante y nombrado teniente coronel del Ejército Popular dirigió cuerpos del ejército en las batallas de Brunete, Belchite y Teruel  entre otras. En la batalla del Ebro dirigió la retirada a Cataluña, siendo el último soldado en cruzar la frontera francesa. Volvió a Elda donde se instaló el gobierno de la República y fue ascendido a general. Se exilió  finalmente en Praga. Stalin le nombraría general honorífico del Ejército Rojo.

Las Brigadas Internacionales la compusieron alrededor de 40.000 voluntarios de más de 50 países, entre otros de China. El matrimonio taiwanés Hwei Ru Tsou y Len Y tras diez años investigando publicaban el libro Los brigadistas chinos en la Guerra Civil. Del centenar de voluntarios que documenta dos ya vivían en España y el resto eran huagong, obreros que vinieron a Europa tras la Primera Guerra Mundial, que atendieron a la llamada de la Internacional Comunista. Habían llegado a la conclusión de que la lucha contra el fascismo era común en China y en España. Gran número de ellos pasaban de los 40 años por lo que no fueron enviados al frente. Tras la retirada de las Brigadas en octubre de 1938 muchos estuvieron varios meses en campos de internamiento franceses y en China combatieron contra los japoneses y por la proclamación de la República Popular China. En el periodo de la Revolución Cultural muchos fueron reprimidos por revisionistas al haber tenido relaciones con extranjeros.

Aparecía en las librerías un riguroso estudio histórico sobre los efectos de la Guerra Civil española en Filipinas del historiador Florentino Rodao: Franquistas sin Franco. Una historia alternativa de la guerra civil en Filipinas. La comunidad hispana se dividió en seguidores de la legalidad republicana, en clara minoría, y los seguidores de los golpistas que a su vez se dividían entre falangistas y monárquicos. La Iglesia se alineó con los golpistas. Respecto a la ayuda enviada fue muy escasa al bando republicano comparado con la ayuda en tabaco, ropa y dinero a los golpistas. En combatientes contribuyeron con un centenar de combatientes al bando franquista por 24 al régimen legítimo en la compañía Rizal de la Brigada Lincoln. Considera el autor que este periodo fue un punto sin retorno en el proceso de deshispanización de Filipinas. A pesar de la colonización americana el prestigio de la comunidad hispana se mantenía y había una corriente  por la españolidad de la isla que quedó barrido tras las muestras de violencia política desatada en España.

(*) Selección personal de reseñas de libros sobre la Guerra Civil del año 2013.